sábado, 18 de febrero de 2012

Mousse de limón



Aquí…finalmente, el mousse de limón! Es de estas recetas que saco de muchos lugares, y cada vez que lo hacía no recordaba de dónde la había sacado. La primera vez que lo hice fue hace como dos años tal vez. Recuerdo que me enamoré de la textura suave, el sabor delicado a limón, la superficie lisa con que queda cuajado, y la combinación en el paladar que hace con esa base de galleta molida. Es ciertamente uno de mis postres preferidos, tanto para hacerlo, como para simplemente comerlo. Respecto a la base de galletas…es complicada, lo más o lo único complicado de la receta. No sé todavía cómo lograr que no se desmorone y quede los suficientemente compacta, pero en fin…Cualquier sugerencia, díganmelo! En cualquier caso, el buen sabor es indiscutible jeje.
Esta vez, he hecho este postre en ocasión de un almuerzo internacional, mexicano-guatemalteco-cubano-español, en una bella tarde de sábado muy primaveral.

Ingredientes (8 personas):
- 3 huevos
- 6 cucharadas de azúcar
- 250gr de nata batida, montada
- 6 láminas de gelatina neutra
- 1/3 de vaso de zumo de limón
- ralladura de piel de un limón
- 150gr de galletas Maria
- 100gr de mantequilla

Elaboración:
Lo primero que debe hacerse es la base. Se cogen las galletas y se machacan hasta obtener un polvillo lo más fino posible. Luego se agrega la mantequilla y se procura humedecer la galleta triturada en la misma, homogéneamente. Luego pues, se coge la base del molde elegido, y se prensa bien la galleta, uniformemente, con bastante paciencia y tratando de que la base quede lo más lisa posible. Esto luego se mete en la nevera mientras se hace el mousse.
En una cazuelita, se pone a calentar el zumo del limón, y una vez caliente, se mete en el mismo las hojas de gelatina, que previamente hemos puesto a humectar (unos 5 minutos) en agua fría. Las gelatinas deben quedar disueltas. Aparte, cogemos las claras de huevo y las montamos a punto de nieve, y reservamos. Luego cogemos un bol grande, y batimos las yemas junto con el azúcar, hasta que queda una mezcla pálida y homogénea. Aquí mismo se echarán a partir de ahora el resto de los ingredientes. Empezando por la gelatina disuelta en el zumo de limón, y se va revolviendo siempre poco a poco, hasta mezclar bien. Luego se agrega poco a poco la nata montada, no de una vez, porque es bastante, sino lentamente y homogeneizando primero. También se echa la ralladura de piel de limón, y por último, las claras montadas, con movimientos envolventes y suaves, para que no se bajen demasiado. Ya está lista la crema.
Se echa entonces esto en el molde, sobre la base de galletas. Cubrimos con papel film, y metemos en la nevera para que el mousse cuaje (unas 3 ó 4 horas más o menos).


sábado, 11 de febrero de 2012

Napolitanas


Hace un par de semanas estaba por hacer esto. No paraba de imaginarme el probar el hojaldre fresco, tibio, recién salido del horno; ese que ves expandirse y dorarse en tu propia cocina. Efectivamente, mientras se horneaba, mi niña y yo nos quedamos conversando frente al horno, en unos emocionantes 20 minutos.

La receta del hojaldre…la haré algún día, pronto. Es algo complicada y lleva tiempo; horas…Mientras, resuelvo con las láminas rectangulares de hojaldre fresco que encuentro en el mercado. El espesor con que vienen preparadas, de unos 2mm más o menos, está perfecto, en mi opinión, para que el enrollado de la napolitana no quede con más masa de hojaldre de la cuenta. En esta receta hice dos tipos de napolitanas, o mejor dicho, rellenos: chocolate, y crema pastelera (ñam)… Aquí va!

Ingredientes para las napolitanas:
- Planchas rectangulares de hojaldre fresco (no más de 2mm de espesor)
- una clara de huevo
- tabletas de chocolate para fundir

Ingredientes para la crema pastelera ( ~350 ml):
- 3 yemas de huevo
- 30gr de maizena 
- 75gr de azúcar
- 400gr de leche
- la corteza de medio limón
- 1/2 cucharada de esencia de vainilla, o vainilla en rama, o canela en rama

Elaboración de la crema pastelera:
Separamos medio vaso de leche del total, y añadimos las yemas de huevo, la maizena y el azúcar, mezclando bien con una varilla hasta que quede todo uniforme y sin grumos. En paralelo, el resto de la leche la ponemos a hervir junto con la piel de limón y la vainilla, o bien canela, lo que queramos. Cuando esto empieza a hervir, añadir la mezcla que hemos hecho antes y, a fuego medio, ir revolviendo con la varilla constantemente, cuidando de que no se pegue al fondo y observando cómo en pocos minutos la mezcla debe ir espesando. Yo obtengo la consistencia justa después de 7-10min revolviendo constantemente, y con la crema ya soltando burbujas, como empezando a hervir nuevamente. Una vez así, retirar del fuego, y quitar la piel del limón.

En cuanto a las napolitanas…
Se extiende sobre la encimera el hojaldre, y se procura que quede rectangular. En cuanto al tamaño de los cortes, pues pueden variar. Yo traté de hacer tiras de unos 15cm de ancho, por el largo de la lámina de hojaldre, que serán unos 40cm quizás.  Ahora bien, para las napolitanas de chocolate, se ponen quizás 15-20gr de chocolate en medio, en un extremo, y se enrolla la banda desde ese extremo hasta el siguiente, dejando una superficie de unos 5cm de ancho. Una vez se tiene así, sellar los bordes y poner la última vuelta del hojaldre hacia abajo (no como me pasó a mí con algunas esta vez). La superficie que va hacia arriba debe quedar lisa. Sin embargo, para las napolitanas con crema pastelera, No se rellenan antes, sino después del horneado; así que estas las vamos a enrollar, con las mismas dimensiones, pero sin nada adentro. Así bien, se ponen en la bandeja encima de papel de hornear, con el horno precalentado, a 180º durante unos 20-25 minutos. Recordar antes, usar la clara del huevo para pincelarles la superficie y lograr el dorado característico. 
Una vez están listas; sacar del horno y comenzar a trabajar las napolitanas sin relleno. Con un cuchillo, con mucho cuidado abrir una a una las napolitanas sin rellenar, por uno de los extremos. Nos daremos cuenta de que es sólo unas pocas capas, tras lo cual estarán huecas, lo cual está perfecto para echarle la crema pastelera. Bajar estas capas y aplastarlas un poco hacia la parte inferior para tener espacio para echar el relleno. Obviamente lo mejor aquí es usar una manga pastelera…a mí se me rompió hace poco; así que a la niña se le ocurrió la brillante idea de usar una jeringuilla. Funciona perfecto. Se va rellenando poco a poco de crema todo el vacío de las napolitanas, hasta que quedan a tope.  Luego se puede añadir azúcar glass y "espaguetis de chocolate" a la superficie a todas las napolitanas. Y ya's tá!! Tras un ratico entibiándose estarán listas para provocar una explosión en tu paladar tal, que ya te dará pereza comerlas si no son hechas en casa.